miércoles, 12 de febrero de 2014

El mundo cacharril, los moldes (capítulo 1)

Hola amigos.

Hoy os traigo algo diferente a lo que os tengo acostumbrados, no son mis ricas recetas, jajaja, sino una de mis grandes dudas existenciales sobre el mundo cacharril.

Antes de tener este blog, y de conoceros, no sabía mucho sobre  utensilios de cocina y repostería, sólo lo justo. Cuando iba a una tienda y veía un artilugio extraño, me preguntaba "¿Qué será esto?" y "¿Para qué se utilizará?". Por vergüenza, o por lo que fueran a pensar los dependientes de mí, al preguntar  el uso  de dicho utensilio, no decía nada, y me daba media vuelta, así que me quedaba con la duda de la utilidad de dicho artilugio. Los que me conocéis un poco, sabéis que soy un poco curiosona, y no puedo evitar buscar soluciones a problemas, que a veces yo misma me planteo y me busco, jajaja. En mis averiguaciones me di cuenta, que muchas personas estaban en mi misma situación de ignorancia cacharril, y pensé "¿Por qué no hablar de ello en el blog?". Seguro que muchos de vosotros sabéis de ésto mucho más que yo. No intento dar una "masterclass", ni nada por el estilo, lo único que quiero es ayudar a esas personas, que están como yo, perdidas con tanto utensilio que vemos por comercios, y que últimamente están tan de moda. Tras varias investigaciones por tiendas de mi ciudad y por Internet, he encontrado un mundo maravilloso e interminable de cacharros que podemos utilizar en nuestra cocina, para hacer y presentar nuestros platos, tanto salados como dulces.

Hoy os voy a hablar de algo muy simple, que todos conocemos y tenemos en nuestra casa, por lo menos uno seguro que sí. Los moldes, un mundo infinito.

El significado de molde es: "Recipiente o pieza hueca donde se echa una masa líquida o blanda, que toma la forma del recipiente al volverse sólida". Los moldes son muy útiles y necesarios en nuestra cocina, y nos ayudan a confeccionar unos platos muy vistosos y casi perfectos.  Hay moldes de diferentes materiales:
  1. De metal (Aluminio, Aluminio antiadherente, Aluminio pulido, Acero, Acero estañado, Acero inoxidable, Chapa de acero).
  2. Silicona.
  3. Plástico.
  4. Cristal.
  5. Cerámica.
  6. Papel. 
  7. Madera.
Para que no se haga muy larga la entrada, hoy vamos a hablar de los de metal. Una cosa que he descubierto en mis averiguaciones, es que existen moldes de metal claros y oscuros. Los claros reflejan el calor, por lo tanto el bizcocho se dora más lentamente, y los oscuros con acabado mate, absorben más calor, y permiten acortar el tiempo de horneado, se dora más la corteza del bizcocho y se hace más fácil sacarlo. Es algo curioso que nunca me había parado a pensar, si no es por mi curiosidad no me hubiera enterado.
Hay infinidad de tamaños y formas de moldes; veamos primero los distintos modelos de moldes para bizcochos y tartas:
  • Molde redondo alto y móvil.
  • Molde redondo desmontable.
  • Molde desmontable dos usos.
  • Molde cuadrado.
  • Moldes cuadrados desmontables.
  • Molde redondo bajo y móvil.
  • Moldes de diferentes formas (corazón, personajes, animales, etc...)
  • Molde rectangular móvil.
  • Molde redondo rizado y móvil.
  • Molde brazo de gitano.
  • Molde cake.
  • Molde semicircular.
  • Molde canelé.
  • Molde Ángel food.
  • Molde savarin.
  • Molde bizcocho "kugelhopf".




- Los moldes altos y desmontables vienen muy bien para hacer bizcochos altos, o para el famoso Layer cake. El Layer cake es una tarta que se hace de varias capas de bizcocho, unidos por un relleno, (mermeladas, cremas,etc…) y cubierto, en ocasiones, con un glaseado. Pueden ser de dos, tres, o más capas.

- Los desmontables, tanto redondo como cuadrado, van muy bien para hacer, por ejemplo, tartas de queso y de tres chocolates.




- Los Layer cakes, se pueden elaborar, bien con los moldes bajos, bien con los altos. Al hacerlos individuales podemos ir variando el sabor de cada bizcocho, y así, hacer combinaciones diferentes. Por ejemplo, poner un bizcocho Red Velvet con otro blanco o de chocolate, o ir cambiando los colores de los bizcochos.

- Con los moldes de formas, como su nombre nos dice, se moldean bizcochos de figuras, que luego se pueden decorar a gusto de cada uno. Hay miles de diferentes figuras: corazones, balones, personajes, etc...

- Los moldes rizados, están bien para hacer tartas de frutas, tartaletas y quichés dulces o saladas. Su borde rizado le da un toque elegante a este tipo de tartas.




- El brazo de gitano es un bizcocho cubierto de mermelada, crema o chocolate y luego enrollado, puede estar decorado con azúcar glasé, cubierto de chocolate, merengue, nata, etcétera.

- El molde de cake lo podemos utilizar para elaborar plum cake, pudin  o pan de molde. El plum cake es un bizcocho que se elabora con frutas confitadas y uvas pasas, aunque se puede hacer sin nada, esa es la libertad que tenemos a la hora de cocinar, que podemos variar los ingredientes a nuestro gusto.

- Los moldes semicirculares se utilizan para elaborar bizcochos con una bonita forma, y para hacer troncos de navidad.




- Los moldes canelé reciben ese nombre por su forma acanalada, se utilizan para preparar el Cannelé Bordelais. Son unos bizcochos franceses, muy jugosos y de pequeño tamaño, originarios de Burdeos.

- El molde del Ángel food se utiliza para elaborar el pastel que lleva el mismo nombre. El pastel de ángel es un bizcocho que proviene de Norteamérica. Se llama así debido a lo ligero que es, por lo cual se considera "comida de ángeles".

- El savarin es un bizcocho de origen francés, elaborado en forma de rosca, bañado con almíbar y nata.

- Y por último, pero no menos importante, tenemos el molde kougelhopf, como se conoce en Europa, o Bund cake en EE.UU. Se trata de una especie de bizcocho, cuya forma característica se asemeja a la de una montaña. Hay muchísimos moldes con diseños muy llamativos.

Los siguientes moldes son los de flan, pudin y Áspic , y tenemos diferentes modelos:
  • Flanero rizado.
  • Flanero individual.
  • Flanero con tapa y cierres.
  • Molde de pudin rectangular.
  • Molde pudin con tapa.
  • Molde de Áspic




- El Flan es un postre que suele hacerse con huevos enteros, leche y azúcar.

- Estos moldes, no sólo sirven para hacer los flanes tradicionales, sino que podemos utilizarlos también para hacer Panna-cotta o el tan rico Coulant.

- Muchos de nosotros tenemos cocinas eléctricas, vitrocerámicas y de inducción, pero para los que sigan usando cocina de gas, hay un flanero específico para ellas. El flanero con tapa, con garantía asegurada.




- El pudin o budín, es un dulce de consistencia esponjosa, que se elabora con pan o bizcochos mojados en leche, a los que se suelen añadir frutas diversas, o frutas confitadas. Por otra parte, no sólo se hacen budines dulces, sino que  también tenemos el famoso pudin de pescado, que se elabora en este mismo molde.

- Llamamos Áspic, a la sustancia gelatinosa empleada en la elaboración de platos fríos de jamón, foie gras, mariscos, verduras e incluso frutas. Se trata de una gelatina con sabor, moldeada y aromatizada. Suele tener diferentes formas. La palabra "Áspic" procede del latín, y significa serpiente.

Los moldes de pan:
  • Molde de pan rectangular.
  • Molde baguette/ tejas.
  • Molde de pan formas.
  • Molde de pan con tapa y marcas.
 
 



- Este molde es el más conocido y utilizado. Es muy versátil, puedes usarlo para hacer pudin, plum cake, pan...

- El molde de baguette nos viene fenomenal para hacer tejas. Se utilizan las dos partes del molde, la montaña para las tejas y lo de abajo para poner las barras de pan. No se deforman, quedan perfectas.

- Con este molde podemos dar unas formas divertidas al pan, para preparar distintos sandwiches. Tienen forma de corazón, de flor y de estrella.

- Uno de mis moldes preferidos es éste. Con él, el pan queda perfecto, las rebanadas se marcan para poder hacer un corte limpio. La tapa tiene dos funciones, dar forma rectangular a la parte de arriba, y dorar más o menos el pan. Me explico: si lo horneamos con la tapa puesta, quedará menos dorado; si por el contrario nos gusta con corteza,  5 o 10 minutos antes de que termine de hornearse, lo destapamos, y nos quedará una corteza dorada.

Los moldes de magdalenas:
  • Molde de muffins.
  • Molde de cupcakes.
  • Molde de madeleine.
  • Molde de yorkshire.




- El molde de muffin, suele ser un poco más grande que el de cupcake, unos 6,5cm de base.

- Se suelen utilizar cápsulas de papel, tanto para hacer los muffins como los cupcakes, para que no se peguen al molde.

- Los moldes de cupcakes que nos podemos encontrar en los comercios, son de 12 y 6 cavidades, los mini tienen 24. La medida estándar de la base de los moldes de cupcake es de 5cm. Las cápsulas tienen que tener, prácticamente, la misma medida que el molde que vayamos a utilizar. Si no es así, se pueden deformar durante el horneado, y no quedarían muy bonitos a la vista.




- La Madeleine, es un pequeño bollo tradicional de la región de Lorena, concretamente de Commercy. En Francia se las conoce como Madeleines de Commercy. Tienen una bonita forma de concha, y los ingredientes son similares a nuestras magdalenas.

- El Yorkshire pudding, es una oblea de masa horneada en forma de cuenco, originario del Reino Unido. Tiene forma de base de tarta, con los bordes altos, su forma de cuenco está destinada a recoger los jugos de la carne que se asa en la parte superior del horno. Hoy en día es una de las guarniciones de los platos de carne de las comidas británicas. También lo podemos usar como recipiente, y rellenarlos con verduras o carne.

 A la vista de la gran variedad de moldes que existen, ésto resultaría interminable, así que, para terminar con este capítulo, os voy a dar una serie de recomendaciones a la hora de elegir vuestros moldes.

Consejos
  • Lo primero, ver vuestras necesidades. Ya que es imposible tener todos los que existen, lo mejor es elegir moldes que sean versátiles, que tengan más de una función. Por ejemplo: Un molde desmontable dos usos, con el que podamos elaborar Layer cakes, de queso, chocolate, savarin, e incluso de frutas.


 

  • Comprar moldes de calidad. No son tan caros, y merece la pena invertir en algo que, con un uso y mantenimiento adecuado, te puede durar el resto de tu vida. Os lo digo por propia experiencia, no merece la pena comprarlos en los todo a 100. 
  • Engrasar con spray desmoldable, o mantequilla y harina a su defecto, para poder desmoldar los bizcochos con facilidad.
  •  A la hora de limpiarlos, seguid las instrucciones. NO lavavajillas, NO estropajos, NO utensilios de metal. Es muy importante para una gran durabilidad.

Espero que la información que os he dado, os sirva de ayuda  para futuras compras.

 Os espero.
 
Gracias por estar y por vuestros comentarios.

¡Feliz semana a todos!

¡Hasta pronto!

Fuentes: Internet (Wikipedia), catálogos.
























lunes, 20 de enero de 2014

Albóndigas de ternera en salsa




¡Hola amigos!

¿Qué tal  llevamos este nuevo año? Yo lo he empezado con muchas ganas, y muchos deseos positivos. Espero que sea un año muy especial, y que sólo nos traiga cosas positivas, nada negativo, lo malo que no se acerque por mi casa, jajaja, no será bien recibido.

Esta semana cumplo un año con el blog. Estoy muy contenta de haber llegado a mi primer año,- ¡Mi primer año, ésto es alucinante! - Espero seguir muchos más en vuestra compañía, y daros muchas sorpresas y alegrías los próximos meses. Para celebrarlo, con todos vosotros por supuesto, estoy organizando algo; ya os contaré más adelante mis planes. 

Siempre os explico, antes de comenzar, un poco la historia de la receta que os presento, y hoy no va a ser diferente, para qué cambiar la costumbre, jajaja. 
La historia es muy simple. Cuando me comunicó mi hermana Vir, ya sabéis, la que me metió en este mundo, que iban a venir a visitarme, me puse muy contenta, y decidí darles una sorpresa con estas albóndigas en salsa. Es el plato preferido de mi sobrino, el pequeño, y le había prometido que si venía se las hacía. Como yo siempre cumplo mis promesas, aquí las tenéis. Se puso muy contento, pero más contenta estaba yo de tenerlos conmigo.

Éste es otro plato de los que comía de pequeña en mi casa, albóndigas en salsa con patatas fritas en dados.
En esta ocasión, las acompañé con un arroz blanco especial para ensaladas, y una rica salsa de tomate casera. Una pistola de pan no fue suficiente, jajaja. Menos mal que eramos más para terminar con todo, que si no... Bueno, dejando atracones a un lado, os dejo con la receta. Sólo decir que os agradezco enormemente vuestra compañía y apoyo todos estos meses, y espero haberos sacado alguna sonrisa de vez en cuando, con eso me doy por satisfecha. Millones de gracias amigos.  


INGREDIENTES 




PREPARACIÓN




Ponemos en un bol la carne picada, preferible que sea de rabadilla, pero si no, el añojo también nos sirve. Picamos los dientes de ajo y el perejil, y lo añadimos a la carne.




Cogemos un trozo de pan duro, quitamos la corteza y lo remojamos en leche por todos los lados, que quede bien empapado.




Añadimos el pan a la carne picada, batimos un huevo, y se lo echamos a la mezcla anterior.




Salpimentamos todo al gusto, no pasarse mucho con la sal, es mejor ir poco a poco.




Mezclamos, integrando todos los ingredientes, se puede hacer con un tenedor o con las manos bien limpias, yo prefiero con el tenedor, aunque las manos me las lavo 500.000 mil veces, jajaja. Tapamos con film, y dejamos reposar unos 30 minutos en la nevera.




Pasado el tiempo, sacamos la mezcla de la nevera, y formamos las pelotas, a mi me salen 24 albóndigas, así que son 6 por persona, en casa comemos mucho, jajaja.
Echamos harina en un plato, y las rebozamos dándole forma circular, sacudimos el exceso de harina. Calentamos aceite en una olla donde entren las pelotas cómodamente, sin apretones.




Freímos las albóndigas, doramos por todos los lados, no hace falta que las tengamos mucho tiempo, porque se terminarán de guisar con la salsa. Una vez que están, las sacamos a un papel absorbente, y dejamos que escurra el aceite sobrante, reservamos.




Ahora, preparamos la salsa que acompañará a las pelotas. Picamos una cebolla en el mismo aceite de freír las albóndigas, si no está muy sucio, y si es mucho quitamos un poco. A fuego medio, pochamos la cebolla con un poco de sal, y dejamos que se vaya haciendo poco a poco hasta que se vea transparente. Añadimos una cucharada de harina, y movemos durante un minuto.




Tostamos unas hebras de azafrán en una sartén sin aceite, sólo unos segundos con el fuego bajo. En un mortero echamos las hebras, machacamos y añadimos un chorrito de vino blanco.




Añadimos el azafrán, movemos, y seguido echamos la media cucharada de pimentón dulce, removemos con el fuego bajo unos segundos, que no se queme el pimentón.




Echamos un vaso de vino blanco, y dejamos reducir unos minutos, hasta que se evapore el alcohol. Luego ponemos el agua, unos dos vasos, más o menos, ésto es a ojo. Dejamos cocer 10 minutos aproximadamente a fuego medio. En este paso, si se quiere, se puede triturar la salsa; yo no lo hice, pero si a alguien no le gusta encontrarse tropezones de cebolla, se puede hacer sin ningún problema.




Transcurridos los 10 minutos, ponemos las albóndigas con cuidado en la salsa, y dejamos cocer otros 10 o 15 minutos. Si vemos que queda muy espesa, añadimos un poco de agua, y si queda muy líquida, ponemos una cucharadita de maizena en un poco de agua, removemos y se lo añadimos; eso es a gusto de cada uno. Probamos la salsa  por si hubiera que rectificar de sal, y sólo nos queda servir.

Podemos acompañarlas con un arroz blanco, verduras o con unas patatitas fritas, las cuales podemos incorporar al guiso; de este modo las comía de pequeña, y no dejaba ni las migas.

Uno de los pequeños problemas que tiene este guiso, es la gran cantidad de pan que vamos a comer. Os aconsejo comprar más de lo previsto, jajaja. 
Sólo os pido una cosa: disfrutadlas, son un manjar.






¡A la rica salsa! 






 Un poco más cerca, por favor.




Casi, casi, jajaja.

Espero y deseo que os guste mi  guiso de albóndigas o pelotas. Os espero.

Gracias por estar y por vuestros comentarios.

¡Feliz semana a todos!

¡¡¡Hasta pronto!!!

¡FELIZ AÑO 2014!







martes, 24 de diciembre de 2013

Sopa de pescado de la abuela Raquel



Queridos amigos, aquí os traigo mi pequeña aportación en forma de receta para estas navidades. Uno de los platos que no faltaban en mi casa por Navidad, la sopa de pescado de mamá, ¡Qué rica! 
Sólo me queda felicitaros y desearos una muy feliz navidad y un feliz año nuevo. Os veo el próximo año con nuevas recetas, y alguna que otra sorpresa, ya os contaré. Os dejo con la receta, hoy no me enrollo demasiado, jajaja. Pasad una feliz noche con vuestros seres queridos. Un beso para todos vosotros.





INGREDIENTES


DIFICULTAD
MEDIA
TIEMPO
UNA HORA Y MEDIA APROX 


PREPARACIÓN 




Lavamos las almejas,  las ponemos en remojo con sal la noche anterior o unas horas antes. Cambiamos varias veces el agua, hasta que salga bien limpia. Limpiamos los mejillones rascando la cáscaras. Comprobamos que estén cerrados y deshechamos los abiertos. Hacemos lo mismo con las almejas.




Ponemos a hervir en dos o tres litros de agua el pescado con una cebolla y una ramita de perejil unos 10 o 15 minutos. Sazonamos. Desespumamos el caldo.




Preparamos los mejillones al vapor, tapamos, y esperamos hasta que se abran, reservamos. Si queremos podemos echar un poquito de agua.




Colamos el caldo de los mejillones y reservamos. En un mortero, con unos granos de sal, machacamos los dientes de ajo, el perejil y un poco de vino blanco, reservamos.




Pelamos las gambas, echamos las cáscaras y las cabezas en una olla con aceite, y rehogamos a fuego medio, cuando cambien de color añadimos el licor, dejar que evapore el alcohol unos minutos. Aplastamos las cabezas para que suelten el jugo. Reservamos las gambas en el frigo.




Retiramos del fuego las cáscaras y trituramos con la batidora añadiendo un poco de caldo. Reservamos.




Cortamos una cebolla, y pochamos en una sartén con un chorrito de aceite. Sazonamos y rehogamos hasta que se esté transparente.




Cuando esté bien rehogada, añadimos el ajo machacado que teníamos reservado, rehogamos, y añadimos los calamares, volvemos a sazonar, y rehogar.




Añadimos el tomate, bien frito o natural troceado sin piel. Seguimos rehogando. Echamos las almejas limpias y dejamos que se vayan abriendo poco a poco. Retiramos las almejas y el calamar a un plato a parte.




Desmenuzamos el pescado, comprobando que no quede ninguna espina, y reservamos.Colamos el caldo del pescado y de los mejillones.




En una sartén con aceite salteamos los langostinos o gambas, y reservamos.




Rehogamos en el mismo aceite dos dientes de ajo y el trozo de pan, a fuego medio. Cuando el ajo coja color por todos los lados, retiramos el pan, y reservamos.




En el vaso mezclador echamos el sofrito anterior, el pan, unas gambas, unos mejillones y un poco de caldo. Trituramos hasta obtener una crema, podemos pasarlo por el chino para dejarla más fina.



Colamos por el chino las cáscaras de los langostinos que teníamos reservadas, y lo añadimos al caldo de pescado.  También colamos la crema anterior.

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Mezclamos el caldo de pescado y de los mejillones con la crema, y dejamos cocer hasta ver engordar la sopa. Añadimos los calamares, y dejamos cocer unos minutos.





Por último, añadimos las almejas, los mejillones, el pescado, los langostinos y un toque de pimienta negra. Esto se pone cuando esté casi lista la sopa. Probamos de sal, dejamos cocer unos minutos, y ¡Listo!













Espero y deseo que os guste mi  sopa de Navidad. Os espero.

Gracias por estar y por vuestros comentarios.

¡Feliz semana a todos!

¡¡¡Hasta pronto!!!

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!